Mamá Noela y los cuentos

Sí, has acertado. 

Es mamá Noela 

¡lo has adivinado!

La hermana de Noel 

se llama Noela 

y entre nubes y estrellas 

vuela que vuela. 

Usa una escoba, sí, 

una buena escoba. 

Pero una una cualquiera 

que es de caoba. 

https://www.greatbigcanvas.com/view/story-time,1167258/

¡Y no es de fantasía!

que es de diseño

y alta tecnología. 

Noela no quiere 

cansar a los renos. 

Cuidar a los animales 

es lo primero. 

Viaja sin parar 

durante todo el año 

y a todas las casas 

lleva sus regalos.

¿Esos bellos cuentos

que no te esperabas?

Son los que ella trae

en las madrugadas. 

Noela es experta 

en letras y poemas

en cuentos y novelas. 

Y cargada de libros 

vuela que vuela.

Hados y hadas en Navidad

En la noche de la Nochebuena

una dulce luz se extiende

blanca por toda la tierra:

Desde las altas montañas

hasta las tierras más llanas,

desde los bosques marinos

a los desiertos de arena,

salen de grutas y cuevas

hados, hadas y sirenas

para celebrar unidos

que llega la Nochebuena.

Рождественско-феечное от euben cugh, фото № 2
https://www.livemaster.ru/topic/182921-rozhdestvensko-feechnoe-ot-reuben-mchugh

Puedes verlos en el campo

entre pájaros y flores,

en los parques, en las casas,

revolviendo en los cajones.

Están en las panderetas,

entre dulces y bombones,

brillan con las campanitas

y las bolas de colores.

Dejan rastros luminosos

que llegan al corazón.

Dicen que esto tiene un nombre

y que se llama: ilusión.

Las estrellitas en navidad

Las estrellas navideñas

quieren vestir de colores 

y han hecho brillar sus luces 

con el color de las flores.

En la estrellita encarnada 

sonríe Caperucita,  

en otra estrella morada 

la acompaña su abuelita. 

Nino Chakvetadze

Siete lucerillos blancos 

brillan juntos al compás

son los siete cabritillos

abrazando a su mamá. 

En una estrella dorada 

brillan Pinocho y su hada. 

Y en a punta de un lucero 

con reflejos de coral 

tumbada la sirenita 

hace pompas de cristal. 

Cada cuento tiene luz 

y nos hace suspirar…

¡Vamos a contar un cuento!

¡Estamos en Navidad!

Pilar Alcántara

Comienzos en tiempos del Covid

Comienzo este curso de baja con mucho pesar. Porque es una baja iniciada tras una serie de lesiones físicas originadas por el estrés. La escuela es bella, es bonita, pero también es dura, y tiene un trasfondo y unos pasillos interiores que, a veces, son difíciles de transitar. A eso se unen los pequeños problemas personales que tiene toda la gente en la vida. La combinación de muchas piezas conectadas, a veces, da como resultado un choque imposbile de evitar. El cuerpo es sabio y el mío ha dicho basta. Cuando somos muy jóvenes todo nos parece posible, ahora, hay cosas pequeñas que me parecen imposibles, como realizar ciertos esfuerzos físicos o someterme a ciertas tensiones emocionales.

Voy poco a poco arreglando los desaguisados de un año duro que pasó como una feroz ventolera: la muerte de mi madre en el mes de octubre, la enfermedad grave de un miembro de mi familia; la covid 19 y su confinamiento; la falta de entendimiento con algunas personas de mi entorno; mi personalidad protestona y poco sumisa; la ilusión por cambiar el mundo como un rastro adolescente que me acompaña; la incapacidad de soportar ciertas hipocresías. La necesidad de adaptación a las nuevas circunstancias motivadas por tantos cambios. Tras un verano complicado de lesiones físicas que iban dando la lata poco a poco, vino, por último, el fallecimiento del jovencísimo hijo de una amiga, como detonante de una explosión que ha dinamitado mi salud. Aquí ando, recomponiéndome física y emocionalmente de tanto asunto, sin perder de vista a mi querida escuela, sin dejar de informarme, y sin dejar de ser yo misma. Al acecho estoy. Recuperándome, pero sin bajar la guardia. Yo nunca abandono la lucha. Soy peona escolar, maestra de Infantil. Con esto, todo queda dicho.